sábado, 14 de febrero de 2009

¿Música Dadá?



Sinfonía de Luciano Berio

viernes, 18 de julio de 2008

Proclama sin pretensión (de Tristán Tzara)

El arte se duerme para que nazca un nuevo mundo
“ARTE” –palabra papagayo- reemplazada por DADÁ,
PLESIOSAURIO, o pañuelo.
El talento QUE PUEDE APRENDERSE hace del
poeta un boticario HOY la crítica
de saldos ya no desafía comparecidos.
Pintores hipertróficos hiperes-
trésicos e hipnotizados por los jacintos
de los almuédanos de hipócrita apariencia
CONSOLIDAD LA COSECHA DE CÁLCU-
LOS EXACTOS
Hipódromo de garantías inmortales: no hay
ninguna importancia no hay transparencia
ni apariencia
MÚSICOS APLASTEN SUS CIEGOS
INSTRUMENTOS en la escena
LA SIRINGA es sólo para mí un entendimiento. Escribo porque es
natural así como orino así como enfermo
EL ARTE NECESITA UNA OPERACIÓN
El arte es PRETENSIÓN calentada por la
TIMIDEZ de la vejiga, la historia nacida
en EL ESTUDIO
Buscamos la fuerza directa
pura sobria
ÚNICA no buscamos NADA
afirmamos la VITALIDAD de cada
INSTANTE
la antifilosofía de las acrobacias espontáneas
En este momento odio al hombre que susurra
antes del entreacto –agua de colonia-
teatro acedo. EL VIENTO ALEGRE
SI CADA QUIEN DICE LO CONTRARIO ES PORQUE TIENE
RAZÓN
Preparemos la acción del geyser de nuestra sangre
-formación submarina de aviones transcro-
máticos, metales celulares cifrados en
el salto de las imágenes
por encima de las reglas de lo
y de su control

B E L L O

N o e s p a r a l o s a b o r t o s
q u e t o d a v í a a d o r a n a s u o m b l i g o




Tristan Tzara, Proclamation sans pretention, dada 1919, “Die Schammade” (Dada-meter) [No. 1:25, Feb.], 1920.

La cuna del dadaísmo

El dadaísmo es una de las más importantes vanguardias artísticas del siglo XX, es una expresión de una protesta nihilista contra la totalidad de los aspectos de la cultura occidental, en especial contra el militarismo existente durante la primera Guerra Mundial e inmediatamente después.
Se dice que el nombre dadá se eligió en el Cabaret Voltaire fundado en Zurich, Suiza; un grupo de artistas e intelectuales se habían refugiado de la guerra ahí y entre ellos Tristan Tzara quien supuestamente inventó el término dadá. Dadá no significa nada, fue encontrada al azar en un diccionario y se define como el sonido que hacen los bebés antes de aprender a hablar. El movimiento fundado en 1916 por Tzara, Hugo Bäll, Jean Arp y otros de aquellos intelectuales que vivían en Zurich; en Nueva York la revolución contra el arte convencional estaba liderada por Man Ray, Marcel Duchamp y Francis Picabia. Después de la primera Guerra Mundial el dadaísmo llegó a Alemania y a Francia.
Los dadaístas utilizaron métodos deliberadamente incomprensibles en sus obras, ayudándose de lo absurdo y de lo irracional expresaban un claro rechazo a los valores sociales-estéticos del momento. En sus manifiestos y en sus obras de teatro procuraban dejar perplejo al público, impactado, de esta manera podría (el público) revalorar también su concepción de la estética. En la plástica utilizaban objetos de desecho e incluyeron en sus obras el elemento del azar, es decir, utilizaban el azar para elegir cómo debía ser una obra o qué elementos debía tener ésta.
El principal rasgo del dadaísmo fue el negarse a todo, ellos aseguraban que el arte conocido hasta ese momento había muerto, por lo cual hacían una especie de “anti-arte”; por ejemplo: los poemas sonaban diferentes o se reducían a extraños sonidos, gritos, gruñidos, y otros sonidos ambientales (actos que después darán pie al performance). En las artes plásticas exploraron con el collage, el fotomontaje el arte abstracto y el geométrico. El pintor y escritor alemán Kurt Schwitters realizó diversos collages. Marcel Duchamp expuso un simple secador de botellas y un urinario (VER IMAGEN ARRIBA) (usando por primera vez el término). Las ideas de los dadaístas iban contra las normas para transformar el mundo del espectador, cambiar sus concepciones y su manera de percibir (no sólo) el arte.
Dadá decayó en los 20’s y varios de sus miembros se concentraron en otros movimientos artísticos modernos, especialmente el surrealismo. Fue extenso el número de artistas que se unieron a esta vanguardia, entre ellos Jean Arp, Hugo Bäll, Marcel Duchamp, Max Ernst, Marcel Janco, Francis Picabia, Man Ray, Kart Schwitters, Tristan Tzara, etc.